Meritxell Ibáñez
Stagee IEF 2019
Premio Extraordinario de Bachillerato
A pesar de ser el país más pequeño de Centroamérica, El Salvador es el más densamente poblado del continente americano en relación con su tamaño y población.
La pobreza1 juega un importante papel en este país, ya que afectaba, en el año 2016, al 34% de la población (21.4% de la población urbana y 51.6% de la rural) y la pobreza extrema se sitúa en torno al 10.4%. Además, la pandemia mundial de Covid-19 ha agravado aún más la situación en el país, situando al país en cifras aún más críticas. El Salvador es un país subdesarrollado con grandes contrastes entre ricos y pobres: el quinto más rico de la población controla el 45% de la ganancia del país, mientras que el quinto más pobre sólo recibe el 5,6%.2 Las prolongadas guerras y la violencia social han impedido el desarrollo económico del país.
El PIB per cápita de El Salvador en 2019 fue de 3416.44€, lo que supone un ligero incremento del 2,19% respecto al año anterior 3. No obstante, el nivel de vida de los ciudadanos es muy bajo, por lo que la mayoría de habitantes viven al día en cuanto a su presupuesto.
Se caracteriza por ser una de las economías más libres de América Latina por su apertura al comercio internacional y a la inversión, por la democracia y seguridad política y por su particular situación con la moneda: gracias a que desde 2001 su moneda de curso legal es el dólar, su seguridad macroeconómica y estabilidad se ve aumentada de forma exponencial, aunque a cambio se limite la posibilidad de tener una política monetaria independiente.
Se caracteriza por ser una de las economías más libres de América Latina por su apertura al comercio internacional y a la inversión, por la democracia y seguridad política y por su particular situación con la moneda: gracias a que desde 2001 su moneda de curso legal es el dólar, su seguridad macroeconómica y estabilidad se ve aumentada de forma exponencial, aunque a cambio se limite la posibilidad de tener una política monetaria independiente.
La economía de El Salvador no está nada diversificada4, cosa que ayudaría a minimizar los riesgos de inversión. A su vez, necesita aumentar las exportaciones a escala geográfica igual que hizo Guatemala, su país vecino. El sistema económico de El Salvador recibe el nombre de «Economía dual»: por un lado, existe el abastecimiento interno (muy débil), y la exportación (mayoría).
En cuanto a calidad de vida5, se han experimentado en los últimos años del país progresos en los indicadores de desarrollo humano (IDH) gracias a la expansión del acceso a los servicios públicos. No obstante, este indicador sigue afirmando que los habitantes de El Salvador viven muy por debajo de la media de los países con los que se compara. Aun así, el crimen y la violencia siguen amenazando al país, la cual cosa afecta negativamente el nivel de vida de los ciudadanos de El Salvador.
En el último período se ha vivido una disminución de la actividad agropecuaria por el desplazamiento de la pobreza a otros sectores como la industria, el sector servicios y el comercio. En cuanto a los sectores destacados del país, históricamente siempre había sido el agroalimentario, agropecuario, tabaco, café, artesanía… en los últimos años, se ha experimentado una disminución de estos sectores, especialmente del agropecuario, por el desplazamiento de la población a otros sectores como la industria, servicios y comercio. Desde 1991, el sector terciario ha experimentado un crecimiento del 61% al 69%, mientras que el primario un decrecimiento del 17,1% al 6,2% y el secundario del 22,1% al 16,9%. Dentro del sector terciario, es importante mencionar el incipiente turismo y el comercio como sector principal, aunque, no obstante, el predominio del comercio exterior desvirtúa las cifras totales.
Imagen 1: Actividad Económica según zonas en El Salvador
Gráfica 1: evolución PIB tasa de crecimiento a precios constantes El Salvador (1971 – 2018)
Gráfica 2: Tasa de inflación El Salvador
El único plan destacado, tanto para adultos como para niños en cuanto a Educación Financiera en El Salvador es el Programa de Educación Financiera, el cual se conforma de las instituciones públicas y gubernamentales siguientes: Banco Central de Reserva, Superintendencia del Sistema Financiero, Superintendencia de Valores, Superintendencia de Pensiones, Instituto de Garantía de Depósito y Defensoría del Consumidor. Dentro de este programa, algunas de las pocas medidas destacadas para adultos son:
Igual que hemos comentado en el apartado anterior Planes de Educación Financiera para adultos ya implantados en El Salvador, el único plan destacado es el Programa de Educación Financiera, llevado a cabo por el Gobierno de El Salvador, del cual ahora comentaremos y desarrollaremos los objetivos y proyectos para niños y jóvenes.
Otros programas de educación financiera, aunque la mayoría con poco impacto:
Este programa se lanza en motivo de que, desde el gobierno, se cree necesaria la promoción de una mejor comprensión de estos servicios, con una dotación a los usuarios de información suficiente y oportuna.
Se busca que los salvadoreños se instruyan en las características y riesgos del sistema financiero, para que estén mejor informados y, por ejemplo, conozcan los riesgos de comprar una casa, del uso de tarjetas de crédito o de adquirir financiación.
Los principales objetivos de este programa son:
Esta iniciativa nació en el buró de crédito Equifax y Junior Achievement El Salvador. Ya van tres ediciones realizadas de este programa. En concreto, la última, se ha desarrollado en 10 institutos públicos de educación media, con un alcance de 410 jóvenes de último año de bachillerato.
El objetivo primordial de este programa es enseñar a los jóvenes cómo priorizar los gastos, distinguir entre un deseo y una necesidad y toma de decisiones inteligentes sobre el manejo dl dinero.
En este programa se capacita a jóvenes de entre 16 y 18 años sobre conceptos financieros prácticos, administración su dinero y buen uso de los servicios del sistema financiero y comercial.
Tu Bienestar Financiero es un servicio permanente que vino a fortalecer el programa existente de Educación Financiera. Banco Agrícola, dentro de su intento de mejora de la Responsabilidad Social Empresarial, intenta enfocarse en ser una banca más humana y comprometida con los salvadoreños. El objetivo principal es poner a disposición de sus clientes y, en general, de los salvadoreños, conocimientos, consejos y herramientas que le ayuden a la mejora de sus hábitos financieros. Si esto se consigue, también se conseguirán crear oportunidades de progreso y desarrollo para el país.
Desde 2010, se han impartido talleres en 145 empresas y Centros Escolares, con más de 11000 colaboradores de empresas, clientes, alumnos, maestros y padres del programa Manos Unidas por El Salvador. El objetivo en escuelas es formar desde pequeños a los niños en temas de finanzas para una mejor toma de decisiones a lo largo de la vida.
Tiene como objetivo mejorar las oportunidades de educación superior y empleabilidad a los jóvenes. Se realizan talleres como ‘’Cómo elaborar un presupuesto, diferencias entre ahorro e inversión’’ para 42 becarios; otros para micro y pequeños emprendedores como ‘’La rentabilidad de un negocio’’ (CONAMYPE).